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domingo, 5 de junio de 2011

Europa, una etimología heterodoxa






He leído en internet diferentes intentos de explicar la etimología de la palabra Europa, nombre con el que se designa el continente europeo. Particularmente me parece una frivolidad ponerle a Europa el nombre de una ninfa cualquiera de la mitología griega. El nombre de Europa tenía que esconder mucha más información en su seno. Y así es. De las etimologías sobre la palabra que leí en la red, no me convence ninguna. Mi explicación de la etimología de la palabra Europa es un poco heterodoxa, seguramente los lingüístas ortodoxos se echaran las manos a la cabeza. Pero a mí personalmente me encanta.

Los nombres geográficos, según mi experiencia, raramente se fundamentan en cuestiones caprichosas, y normalmente suelen encerrar un significado geográfico, obviamente. Así el nombre de muchas comarcas deriva del río principal que las atraviesa, o de su posición respecto a una sierra montañosa cercana. El nombre Europa esconde también información oculta de carácter geográfico. Sería una lástima desaprovechar esta oportunidad.

Como dije a lo largo y ancho de este blog, el Crismón es una representación simplificada de la cara habitable del planeta, un planeta simétrico como el cuerpo humano. Con una columna vertebral que pasa por Roma, Cartago y Ciudad del Cabo. Respecto a este eje de simetría, China se corresponde con Estados Unidos y América del Sur con Australia.



El mundo tiene un eje principal, el "Eje del Mundo" sobre el cual bascula su simetría, y que en el Crismón se representa por la letra griega P (Ro). También dijimos que el mundo tenía forma de cuerpo humano, y la cabeza geográfica y pensante del mundo se puede corresponder con Europa. Es por eso, que al "Eje del Mundo" se le añade el pequeño gancho de la letra Ro griega, que representa esa cabeza del "eje del mundo", como la cabeza de un alfiler.



En el Crismón, Europa ocupa el lugar de la letra griega Ro, un lugar central en el mundo y germen del eurocentrismo. Se puede decir que Europa es la letra griega Ro. El "eje del mundo". Es fácil comprender que el nombre de Europa quiera expresar esta vital información geográfica. Yo soy Ro (p), Ego Ro (p), que luego evolucionó a Eo Ro (p). Pero resulta que, aunque los griegos pertenecían a Europa, el auténtico eje del mundo lo constituían los pueblos de la península itálica, entre los que se encontraban los etruscos. Estos pueblos tomaron el alfabeto de las colonias griegas del sur de la península itálica. Ellos eran los que habitaban el auténtico eje del mundo. Para los pueblos itálicos la letra griega Ro(p) representaba, y representa hoy en día en los alfabetos latinos el sonido Pe.



En un pequeño homenaje a estos pueblos itálicos que ocupaban el auténtico eje del mundo, al nombre de Europa, Ego Ro (p) se le añadía PE al final. Europe quiere decir "yo soy ro" en griego, Ego-Ro, que evolucionó a Eo-Ro, pero en un acto de cortesía hacia los pueblos itálicos se le añadió: Ego-Ro (Pe), que era como pronunciaban ellos la letra Ro, y es así de donde proviene el nombre de Europe, Ego-Ro-(Pe).

Por supuesto la capital del eje del mundo representado por la letra Ro en el Crismón tendrá esta raíz en su formación. Será la ciudad de RO-ma. El sufijo -ma será un sufijo de tantos para salir al paso, un sufijo cualquiera para la ocasión.



Me encanta. Lo siento.







miércoles, 2 de febrero de 2011

El rapto de Europa





El rapto de Europa es una leyenda del mundo clásico con numerosas interpretaciones, si bien ninguna de las leídas por mí en la red se ajusta bien a la realidad, o al significado real que esa leyenda nos quiere transmitir. Detrás de la leyenda del rapto de Europa existe una auténtica lección de cosmografía. Todas las leyendas, sobre todo en la Antigüedad tienen un trasfondo real, nos quieren transmitir una enseñanza. El rapto de Europa es una metáfora preciosa de cómo se percibía el mundo en la Antigüedad.

Según la leyenda, porque existen diferentes versiones, Europa era una ninfa griega que recogía flores en una playa de la costa griega o en la isla griega de Creta, su belleza era deslumbrante. Viola Júpiter o Zeus y decidió raptarla. Pero para conseguir mejor su objeto, se transformó en toro y fue a apacentarse en una pradera que se extendía junto al mar, donde Europa se divertía jugando con sus compañeras. Muy pronto su porte dulce y atractivo, su gracia y su tierno mugido, atrajeron las miradas de las doncellas, y acercándose Europa al manso animal, coloca guirnaldas en su frente, ofrécele hierbas floridas, acaricia dulcemente con su blanca mano su cuello y al fin se atreve a sentarse sobre sus espaldas. Sus compañeras iban a seguir su ejemplo, pero el pérfido toro no les dió tiempo para ello, escápase a todo correr en dirección al mar y se lanza al agua. Europa prorrumpe en gritos de espanto, tiende sus brazos hacia la ribera, tórnase pálida y se estremece al ver cómo las olas se abren a su paso y los monstruos marinos saltan a su lado.
Ocupada hasta entonces en coger flores y tejer alegremente coronas para las ninfas, ahora y en la inmensidad de la noche no divisaba sino estrellas y aguas infinitas. Tan pronto como hubo tocado tierra firme , traspasada de dolor, exclamó: "¡Oh, padre mío!, oh hermanos y amigas mías con quienes yo he pasado tantos días felices! ¿Dónde me encuentro? ¿Adónde voy? ¿Es todo esto una pesadilla que me atormenta...? ¡Haber dejado mi patria y mis dioses penates; haber osado traspasar la vasta llanura del mar...¡Ah si pudiera librarme de este monstruo execrable!
¡El furor de que me siento poseída me daría fuerzas para reducirlo a pedazos, para romper los cuernos de este buey que hace poco tanta admiración me causaba...
Tales eran sus lamentos, los lamentos de Europa, que Venus la escuchaba con un malicioso sonriso y a su lado también su hijo esgrimiendo su arco lacio. Cuando la diosa se hubo saciado gozándose en este bárbaro placer, le dijo: "Modera ese furor, si el toro viene a ponerse en tus manos para que puedas romper sus cuernos. ¿Tal vez ignoras que eres esposa de Júpiter?. Apaga tu llanto y aprende a hacerte digna de la elevada suerte a que estás llamada. De hoy en adelante UNA PARTE DEL UNIVERSO LLEVARÁ TU NOMBRE.

Esta fábula ha tenido diversas interpretaciones , pero la más lógica es ésta. Realmente fueron unos negociantes fenicios que comerciaban entre Grecia y Fenicia o en la costa de Creta, los que raptaron a Europa en las placenteras costas griegas. El toro representa a un barco fenicio, es el toro que llevaban los barcos fenicios en la proa. Europa cruza la inmensa llanura del mar , se refiere en este caso al Océano Atlántico, y llega a una tierra desconocida, las costa de América. Europa enfurecida intenta romper los cuernos al toro porque no sabía dónde se encontraba. Venus la observaba riéndose. No te enfades Europa, a partir de ahora una parte del universo llevará tu nombre. Cómo véis es una lección preciosa de cosmografía que intenta ejemplificar la superioridad de los conocimientos geográficos fenicios frente al mundo griego. Los griegos estaban en clara inferioridad frente a los fenicios en conocimientos geográficos, se creían que habitaban un extremo de la inmensa Asia, luego, su papel en el mundo sería totalmente secundario y marginal. Pero gracias al rapto de Europa, los fenicios le demuestran a los griegos que existen otras tierras más allá del océano atlántico, la inmensa llanura del mar, por lo que Grecia no está situada en un extremo periférico del mundo, Grecia está situada en el centro del mundo, en Europa, gracias a la existencia de tierras al oeste, Europa será una región central que se merecerá un lugar y un nombre en el Universo. Podemos decir que el rapto de Europa es el germen del concepto de eurocentrismo, o que ejemplifica el eurocentrismo.