Mostrando entradas con la etiqueta Egipto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Egipto. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de febrero de 2011

El mito de la Atlántida




El mito de la Atlántida es otra de las leyendas de la Antigüedad que ha dado mucho que hablar, y cuya interpretación no ha sido del todo correcta. El mito de la Atlántida es un relato de carácter fantástico que tiene un trasfondo real, como todas las fábulas encierra una enseñanza, en este caso también de carácter cosmográfico. Y es preciosa.

Las primeras referencias a la Atlántida aparecen en los diálogos de Platón, el Timeo y el Critias. Critias cuenta cómo de niño escuchó la historia de la voz de su abuelo, y éste a su vez se la escuchó al gran sabio ateniense Solón. Según la leyenda, el mito de la Atlántida le fue contado a Solón por unos sacerdotes egipcios, cuando éste viajó a Egipto. Otra vez se pone en evidencia la superioridad de los conocimientos geográficos del mundo fenicio-egipcio, frente al mundo griego. Realmente los griegos se hacían eco del saber de los egipcios. Una cultura que consideraban mucho más antigua que la suya, y la madre de todas las culturas planetarias, debido a su antigüedad.
Los textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las columnas de Hércules, el actual estrecho de Gibraltar, y la describen como una isla cuya extensión era mayor que Libia y Asia juntas. Era, por tanto, la Atlántida, una isla situada en medio del Oceáno Atlántico.
La isla Atlántida era dominio del dios Poseidón. Atlas hijo de Poseidón le tocó en suerte la parte central de la isla, de ahí el nombre de Atlántida, y del Océano Atlántico. En la parte central de la isla existía una montaña en la cual se edificó una acrópolis majestuosa. La isla era rica en recursos naturales. La acrópolis estaba rodeada de varios fosos o anillos de agua que comunicaban con el mar. En esta descripción parece que los griegos se inspiraron en el puerto púnico de Cartago. La isla Atlántida estaba gobernada por leyes que exigían que los diferentes reyes herederos de la estirpe de Poseidón se ayudaran mutuamente, no existían guerras, ni conflictos, la justicia y la virtud era propios de la Atlántida. Sin embargo, "cuando la naturaleza divina de los reyes, heredera de Poseidón, se vio disminuida", la soberbia humana se apoderó de ellos e iniciaron una política expansionista y destructiva hacia las naciones del entorno. La guerra se expandió a partir de la Atlántida, invadiendo Libia, también Egipto, Europa hasta la Tirrenia, y cuando quisieron alcanzar Atenas fueron vencidos por la valentía de los atenienses.
Los dioses observadores de lo que estaba sucediendo decidieron castigar a los atlantes por su soberbia humana. Como consecuencia, la gran isla Atlántida fue destruida por un gran cataclismo o terremoto, que hizo que el mar la cubriera por completo y sus restos permanecieran en el fondo del Océano Atlántico.
Numerosos autores antiguos se hicieron eco del mito de la Atlántida, entre ellos Plinio el Viejo, que afirma que en el pasado el océano atlántico se llevó extensas tierras. Durante el Renacimiento la leyenda de la Atlántida fue recuperada por los humanistas que vieron en ella un vestigio de la sabiduría geográfica de la época.
Durante el siglo XX, las hipótesis de ubicación de la Atlántida son innumerables y muy imaginativas. Solo es necesario darse un paseo por la red para leer las diversas teorías sobre la Atlántida. Son infinitas.






Pues bien, el mito de la Atlántida, aparte de las connotaciones éticas que entraña, muy propio de los filósofos griegos, como un paraíso de la paz y la convivencia divina, alterado por la soberbia y la malicia propias del género humano, esconde una enseñanza de carácter geográfico preciosa. El mito de la Atlántida lo que pretende es explicar de manera amena la forma del mundo. Desde muy antiguo la idea de que los continentes habitables se expandían sobre la faz de la Tierra de forma simétrica, era una idea muy arraigada. El mito de la Atlántida trata de explicar esta simetría de los continentes. Por una cuestión simétrica, hacia el Este , antes de llegar a China, existe un desierto de arena, un mar de arena, ocupado por diferentes países de Asia Central, como Irán, Kazajastán,Afghanistán, Turkmenistán, Taklamakan, etc.... Mirando hacia el Oeste, en cambio, antes de llegar a América (luego, los egipcios conocían la existencia de América), en vez de tierras emergidas, existía una gran llanura de agua, el Océano Atlántico. Para explicar esta asimetría del mundo con respecto a Asia, se inventó el mito de la Atlántida, explicando que las tierras que existían entre Europa y América estuvieron emergidas en su momento, al igual que pasaba mirando hacia la China, pero por culpa de un terremoto o un cataclismo, quedaron sumergidas bajo un espesa capa de agua. Por una cuestión de simetría, más allá de esta gran llanura de mar se encontraban tierras habitables. En este caso el continente americano. Podemos decir que si para llegar a China hay que atravesar un gran desierto de arena de tierras emergidas y ocupadas por países desérticos de Asia Central como Irán, Kazajastán, Afghanistán etc, para llegar a América hay que atravesar una gran llanura de tierras que en su día estuvieron emergidas pero que hoy están sumergidas por el Oceáno Atlántico. Esta es la enseñanza geográfica que hay detrás del mito de la Atlántida. Simplemente trata de explicar la simetría del mundo, concepto heredado del saber egipcio, y del que se hicieron eco los sabios griegos.

Moraleja: la Atlántida no existe en ningún lugar, es un concepto abstracto.